
La Felicidad
Dicen que la felicidad espera en algún punto del camino,
Dicen que la felicidad espera en algún punto del camino,
pero que nunca hay que ir a buscarla…
Y es cierto, sí, cuándo menos te lo esperas ahí está,
surge, aparece, nos envuelve, nos transporta a un mundo maravilloso de sueños reales.
A veces dura un instante, o quizás nos parece un instante por aquello de que el tiempo es relativo…no sé. Esa felicidad puede venir de la mano de una puesta de sol, la visita de un amigo, la sonrisa de un niño, una llamada tiempo esperada, una mirada, una sonrisa, una palabra, una caricia, un beso… o ¿por qué no?
El conjunto de alguna de estas cosas y más.
No importa como llegue, o cuál sea su causa, porque siempre es bienvenida ¿verdad?
Nos gusta despertar con ella y abrazarla al acostarnos….
La felicidad es otra de esas bellas palabras que por su significado yo escribo con mayúsculas:
AMOR, AMISTAD, FELICIDAD…
Una vez escribí que la felicidad no tiene una forma definida, ni un olor, ni un color, ni un sabor, pero que toma la forma, el olor, el color y el sabor del momento en que se vive.
Puede tener el color de un amanecer, el olor de una noche de verano o el sabor de un beso.
La felicidad… ¡Qué hermosa sensación cuándo nos acaricia, y nos llena de sonrisas!
Nos hace ligero el trayecto mientras nos acompaña…
No dejemos que pase de largo ante nosotros, aferrémonos a ella…no importa si sólo dura un segundo, porque seguramente hará de ese segundo algo hermoso para gozar y recordar.
No importa en que forma nos llegue, siempre tendrá la forma, el color, el olor o el sabor de algo maravilloso que nos dibujará un arco iris de colores en el alma.
Y es cierto, sí, cuándo menos te lo esperas ahí está,
surge, aparece, nos envuelve, nos transporta a un mundo maravilloso de sueños reales.
A veces dura un instante, o quizás nos parece un instante por aquello de que el tiempo es relativo…no sé. Esa felicidad puede venir de la mano de una puesta de sol, la visita de un amigo, la sonrisa de un niño, una llamada tiempo esperada, una mirada, una sonrisa, una palabra, una caricia, un beso… o ¿por qué no?
El conjunto de alguna de estas cosas y más.
No importa como llegue, o cuál sea su causa, porque siempre es bienvenida ¿verdad?
Nos gusta despertar con ella y abrazarla al acostarnos….
La felicidad es otra de esas bellas palabras que por su significado yo escribo con mayúsculas:
AMOR, AMISTAD, FELICIDAD…
Una vez escribí que la felicidad no tiene una forma definida, ni un olor, ni un color, ni un sabor, pero que toma la forma, el olor, el color y el sabor del momento en que se vive.
Puede tener el color de un amanecer, el olor de una noche de verano o el sabor de un beso.
La felicidad… ¡Qué hermosa sensación cuándo nos acaricia, y nos llena de sonrisas!
Nos hace ligero el trayecto mientras nos acompaña…
No dejemos que pase de largo ante nosotros, aferrémonos a ella…no importa si sólo dura un segundo, porque seguramente hará de ese segundo algo hermoso para gozar y recordar.
No importa en que forma nos llegue, siempre tendrá la forma, el color, el olor o el sabor de algo maravilloso que nos dibujará un arco iris de colores en el alma.
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