lunes, 28 de noviembre de 2011


Tipos de hadas

de Baúl de Hadas, el sábado, 13 de agosto de 2011 a las 15:25
Las hadas se dividen en el folclore escocés en dos categorías, las cortes Seelie y las Unseelie. Posteriormente, el famoso poeta William Butler Yeats las dividió en dos categorías más: las hadas que viajan en Tropas y las Solitarias. La Corte Seelie está compuesta de distintas criaturas fantásticas, la mayoría benévolas, y de intenciones benéficas hacia la humanidad. Generalmente aparecen en la hora del crepúsculo, y pueden ser convocadas para pedirles favores, que son concedidos si les parece correcto. Tienen una tendencia a realizar bromas y travesuras, y son rápidas para vengar cualquier insulto o injuria. No se vengaban de los humanos que las insultaban accidentalmente, y pagaban la bondad humana con favores. Ocasionalmente buscaban la ayuda de los humanos también.
La Corte Unseelie tenía un aspecto completamente diferente a las demás. Generalmente las hadas de esta corte salían sólo de noche, y podían atacar a los viajeros. A diferencia de la corte Seelie, las Unseelie no tenían que ser insultadas o atacadas para castigar a los humanos. La mayoría, si no todas, eran maliciosas, y conocidas por ser muy traviesas. A veces, mientras un grupo lograba que un viajero se perdiera, las demás asustaban al ganado o se lo comían, destruían o causaban defectos en las herramientas o la maquinaria, entre otras cosas.
La distinción que hizo Yeats entre las Tropas de Hadas y las Solitarias se basó en rangos distintos: las primeras pertenecían a las clases más nobles y altas, y las segundas preferían vivir en la soledad. Las Tropas de Hadas tenían ese nombre porque preferían viajar en largas procesiones, y las hadas solitarias porque rara vez eran vistas con otro miembro de su especie. Las tropas de las hadas podían ser benévolas o siniestras, y las mismas reglas se aplican a las hadas solitarias, aunque estas últimas son más dadas a ser celosas de sus territorios, o maliciosas. Los brownies caen dentro de la categoría de las hadas solitarias, aunque fueron domesticadas y podían llegar a ayudar en la casa.
Pilar Guiroy

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